Creemos que Dios ofrece redención y restauración a todos los que confiesan y abandonan su pecado, independientemente de su estilo de vida actual, y buscan Su misericordia y perdón a través de Jesucristo.

Creemos que cada persona debe tener compasión, amor, bondad, respeto y dignidad.

Reconocemos lo complejo de la comunidad donde vivimos actualmente y los temas que surgen tanto entre adultos, jóvenes e inclusive entre niños como: cuestiones acerca con la moralidad sexual; el matrimonio; la atracción por personas del mismo sexo; la identidad de género y el sexo fuera del matrimonio.

Por lo tanto, buscamos como iglesia no ignorar estas cuestiones y acciones, más bien deseamos escucharlas para orar y con humildad guiar a las personas a Jesucristo.

Como iglesia Cristo Vive, rechazamos toda conducta o actitudes de odio o acoso dirigidas a cualquier persona, ya que no van de acuerdo al ejemplo de Cristo, ni con la Escritura ni tampoco con los valores de nuestra iglesia.