Cristo es el Hijo eterno de Dios. En su encarnación como Jesucristo fue concebido del Espíritu Santo y nacido de la virgen María. Jesús reveló y cumplió perfectamente la voluntad de Dios, tomando sobre sí la naturaleza humana con sus demandas y necesidades e identificándose completamente con la humanidad pero sin pecado. Él honró la ley divina por su obediencia personal, y en su muerte vicaria en la cruz. Él hizo provisión para la redención de los hombres del pecado. Él resucitó de los muertos con un cuerpo glorificado y apareció a sus discípulos y muchos más. Subió a los cielos y ahora está exaltado a la diestra de Dios, donde Él es el único mediador entre el Padre y los hombres. Jesús es 100% Dios y 100% hombre, en cuya persona se efectúa la reconciliación entre Dios y el hombre. Él regresará en poder y gloria para juzgar al mundo y consumar su misión redentora. Él ahora mora en todos los creyentes.


Génesis 18:1; Salmo 2:7; Isaías 7:14; Isaías 53:1-12; Mateo 1:18-23; 3:17; 8:29; 11:27; 14:33; 16:16, 27; 17:5; 27; 28:1-6, 19; Marcos 1:1; Lucas 1:35; 4:41; 22:70; 24:46; Juan 1:1-18, 29; 10:30, 38; 11:25-27; 12:44-50; 14:7-11; 16:15-16, 28; 17:1-5, 21-22; 20:1-20, 28; Hechos 1:9 ; 2:22-24; 7:55-56; 9:4-5, 20; Romanos 1:3-4; 3:23-26; 5:6-21; 8:1-3, 34; 10:4;

1 Corintios 1:30; 2:2; 8:6; 15:1-8, 24-28; 2 Corintios 5:19-21; 8:9; Gálatas 4:4-5; Efesios 1:20; 3:11; 4:7-10; Filipenses 2:5-11; Colosenses 1:13-22; 2:9; 1 Tesalonicenses 4:14-18; 1 Timoteo 2:5-6; 3:16; Tito 2:13-14; Hebreos 1:1-3; 4:14-15; 7:14-28; 9:12-15, 24-28; 12:2 ; 13:8; 1 Pedro 2:21-25; 3:22; 1 Juan 1:7-9; 3:2; 4:14-15; 5:9; 2 Juan 7-9; Apocalipsis 1:13-16; 5:9-14; 12:10-11; 13:8; 19:16.